Luisiana aprueba una restrictiva ley contra el aborto con el apoyo de los demócratas

La iniciativa bipartidista prohíbe la interrupción del embarazo después de detectar el latido del corazón del feto. El gobernador del Partido Demócrata planea firmarla.

Los Estados conservadores del sur y medio oeste de Estados Unidos han liderado durante las últimas semanas una ofensiva contra el aborto que este miércoles ha sumado un nuevo integrante.

Luisiana aprobó una ley que prohíbe interrumpir el embarazo una vez que se detecten los latidos del corazón del feto, lo que suele suceder alrededor de la sexta semana, una etapa tan temprana que muchas mujeres todavía ni siquiera saben que están esperando un bebé.

La normativa no hace excepciones en caso de violación o incesto, lo que la ubica entre las más restrictivas del país. La iniciativa provino de un grupo bipartidista, y el gobernador John Bel Edwards, del Partido Demócrata, ha dicho que la firmará para que entre en vigor.

Durante las casi dos horas de debate entre los legisladores de Luisiana la religión se hizo muy presente. Los demócratas que votaron a favor defendieron ser “pro vida” y argumentaron que las preferencias del partido no competían con sus creencias religiosas “profundamente arraigadas”. “Cuando tienes una creencia sincera, defiendes esa creencia.

Eso no significa que abandones tu grupo. Eso no significa que abandones a nadie. Eso significa que entiendes que un único enfoque para la legislatura no funciona”, dijo a The Washington Post una de las precursoras de la normativa, la demócrata Katrina Jackson. 79 legisladores votaron a favor del proyecto de ley y 23 votaron en contra de que las mujeres solo puedan abortar antes de detectar los latidos del feto o cuando se trate de salvar su vida. Más de una docena de demócratas lo apoyaron.

Ahora es el turno del gobernador Edwards. El veterano de guerra y católico sostuvo que su voto va acorde a la forma en que lo criaron. “Sé que para muchos en el partido nacional, en la escena nacional, esto no es una buena opción. Pero les diré que aquí, en Luisiana, hablo y me reúno con demócratas que están a favor de la vida todos los días”, afirmó.

El visto bueno del gobernador de Luisiana no garantiza que la restrictiva ley vaya a entrar en vigor. Su vecino Mississippi aprobó una ley gemela que fue bloqueada la semana pasada por un juez federal al considerarla anticonstitucional. Sin embargo, deja en evidencia la grieta que existe entre los mismos demócratas respecto a los derechos reproductivos, que han intentado levantar como bandera propia con vistas a las elecciones presidenciales de 2020.

Los esfuerzos de Alabama —con la ley más restrictiva del país recién aprobada— Arkansas, Kentucky, Iowa, Dakota del Norte, Georgia, Mississippi y Ohio están dirigidos a desafiar la sentencia emitida por el Tribunal Supremo en 1973, conocida como Roe versus Wade, en la que estableció que el aborto es un derecho constitucional protegido por la enmienda 14 de la Carta Magna.

Los legisladores saben que los tribunales no dejan pasar sus leyes en contra del aborto, pero no saben qué dirá el máximo tribunal ahora que tiene mayoría conservadora gracias a los dos miembros nombrados por el presidente Donald Trump.

Fuente: El País