Evangélicos Piden a AMLO Evitar la Promoción e Imposición de la Ideología de Género

La Iglesia Nacional Presbiteriana afirmó este martes que la promoción por parte de autoridades educativas del uso de faldas como uniforme en los niños hace visible el adoctrinamiento de valores e ideas contrarias a las de la naturaleza humana y que atentan contra la mente de los menores.

Por esto, hizo un atento llamado al Gobierno Federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador —considerado por muchos como un aliado del evangelismo en México—, para que no convierta al Estado Mexicano en un alfil de movimientos y grupos homosexuales promoviendo e imponiendo la ideología de género en escuelas y universidades.

“La propaganda e imposición de la ideología de género por parte de las entidades pertenecientes al Estado mexicano, y/o su respaldo a las acciones emprendidas por el movimiento minoritario LGBT en nuestro país; por ser actos contrarios a la función del Estado y tendientes a degradar los principios morales y espirituales de nuestra sociedad (sic)”, destacó en una carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador.

La iglesia evangélica reclamó que las autoridades educativas fuerzan a los niños a “adquirir una ideología que va en contra de su naturaleza, de su identidad sexual (sic)” y que impiden su sano desarrollo como ciudadanos.

Sin embargo, respaldaron las acciones de Gobierno impulsadas por el mandatario federal, a quien, aseguran, respaldan con sus oraciones y siguiendo las bases de su Iglesia. Tomemos en cuenta que desde antes de las elecciones el acercamiento directo e indirecto de AMLO con el evangelismo ha dado mucho de qué hablar, sobre todo por la coalición formada con el PES, partido evangélico por excelencia de México. Y recientemente ha tenido bastantes gestos con las Iglesias Evangelistas al concederles estaciones de radio y televisión (además de pedirles que difundan su cartilla moral) dándoles más poder e importancia dentro del tablero político nacional, en un “timing” casi perfecto con el éxito de Trump y el Ascenso de Bolsonaro en Brasil (dos de los aliados más importantes del Sionismo).

“Como Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R., formada por familias comprometidas con la construcción del bien común aportando sus capacidades, talentos y trabajo en los más distintos ámbitos del entramado social, refrendamos nuestro total respeto a las autoridades, así como nuestro compromiso de orar por ellas y por la prosperidad de nuestra nación delante de Dios, quien es el autor de la vida y Señor absoluto del mundo en su plenitud (sic)”,

¿Veremos un cambio de postura en el discurso y aplicación de poder de López Obrador ahora que sus aliados evangélicos le están pidiendo “entrar en razón” (tal y cómo ocurrió con la crisis migratoria por la amenaza de aranceles)?, o como usualmente lo lleva haciendo, ¿Seguirá manteniendo su intento de quedar bien con dos diablos (Trump y Soros) en medio de esta coyuntura global entre nacionalistas y globalistas?

Esta nota, más que una crítica o un texto informativo más, debe ser un claro recordatorio de que aún AMLO no se ha decantado por ningún bando, algo que puede costarle (en términos geopolíticos) muy caro. En la guerra no hay medias tintas.

Fuente: La Era de México